Previamente a la limpieza tras una obra hay que proteger los muebles con alguna tela o plástico para evitar cualquier daño y así facilitarnos el trabajo posterior de limpieza. También abrir ventanas y puertas para proporcionar una ventilación adecuada.
Hay que protegerse bien, utilizando ropa que pueda mancharse, mascarilla para evitar respirar polvo, y gafas para proteger tus ojos.
Retira el polvo y yeso de la zona de obra
- Utilizar escoba y recogedor para los residuos más grandes, hasta que tengamos una superficie uniforme para poder pasar la aspiradora, que es la opción más eficiente para retirar el polvo acumulado en el suelo, sin desplazarlo hacia otras zonas.
- Lo siguiente es limpiar el techo y las paredescon la ayuda de una escalera, un cubo y una esponja o paño húmedo, realizando pasadas rápidas para no dejar marca en las paredes y el techo.
Elimina la suciedad del mobiliario y los rincones del hogar
- Para la limpieza del mobiliario lo ideal es utilizar un trapo y un limpiador jabonoso para deshacerte del polvo y la suciedad que pueda haber quedado, lavando el trapo de vez en cuando para no volver a ensuciar el mueble y evitar arañazos.
- Para eliminar la suciedad incrustada en el mobiliario utilizar un cepillo pequeño mojandolo con agua y finalizando con un trapo húmedo hasta que quede reluciente.
Limpiar pegotes de cemento del suelo y paredes
- Utilizar un producto desincrustante, diluyendo el producto en agua y humedeciendo el suelo o pared con una bayeta en el lugar donde haya residuos. Después frotar la mezcla sobre el resto de cemento y esperar unos minutos antes de volver a frotar y tener que repetir hasta que la mancha desaparezca. (leer las indicaciones del producto utilizado).
- Es posible que se tenga que repetir el proceso progresivamente para eliminar el polvo residual, de manera que poco a poco quede eliminando hasta el último resto de suciedad.